¿Por qué?
Porque me canso de todo tan deprisa
que ni siquiera me da tiempo a empezar
Porque veo la miel y ya se me empalagan los labios
Porque todo es al revés,
Porque mi cabeza tiene ganas de querer
Porque es mi corazón el que dice no una y otra vez
Porque el fracaso es un hábito
Porque al final me es más cómodo perder
Porque ya lo he intentado tantas veces
Que se me han roto las alas...
Y si no tengo alas, déjame en paz
No intentes atraparme no quiero dejar de ser fugaz.

rajugo dijo
Encontrar las causas ayuda a resolver cada incógnita de nuestra vida; hilando cada una de ellas convertimos nuestras acciones en el motivo conductor que da sentido a la estrella fugaz que llevamos dentro.
Que tu mente siga teniendo ideas brillantes y poemas tan profundos como este, pero que no se fuguen de la coctelera.
Gracias por estar por mi casa que también es vuestra.
Abrazos con cariño.
27 Noviembre 2009 | 07:17 AM